2010-02-04
Dos jóvenes tulueños, que habían partido hace ocho días para el sur del país en busca de trabajo, fueron asesinados por desconocidos cuando llegaron a la ciudad de Ipiales. Hasta el momento la muerte de estos muchachos se constituye en todo un misterio
En Primera Fila Tuluá.- El doble crimen se registró al mediodía de ayer en el barrio Seminario, en la vía que conduce al municipio de Pupiales, sur de Nariño.
Las víctimas, fueron identificadas como Jhon Alexánder González Gutiérrez y Andrés Felipe Betancurt Benavides, ambos de 25 años y residentes en los barrios, Rubén Cruz Vélez y Chiminangos, respectivamente.
Habitantes del sector manifestaron que los dos muchachos habían descendido minutos antes de un automotor, y cuando caminaban fueron interceptados por dos pistoleros que sin mediar palabra los asesinaron.
Los cuerpos de los tulueños quedaron tendidos sobre una carretera destapada y junto a ellos se hallaron sus equipajes.
“El parrillero fue quien esperó que caminaran y tras bajarse de la moto asesinó a uno de ellos, el otro joven que intentó correr fue alcanzado unos metros más adelante y también fue ultimado a bala”, dijo uno de los testigos.
Otro de los habitantes da cuenta que el motociclista y su acompañante, al parecer, tenían conocimiento del arribo de estas personas ya que las esperaban en ese solitario sector.
Los asesinos después del hecho emprendieron la huida rumbo hacia la ciudad de Ipiales.
Al menos ocho disparos, dicen los testigos, se escucharon.
Junto a los cadáveres se observaron igual número de vainillas, al parecer de pistola calibre nueve milímetros.
El levantamiento de los cadáveres lo realizaron miembros del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, que iniciaron las investigaciones respectivas para establecer los móviles del doble homicidio y los autores materiales.
Oneida Benavides, dijo que a su hijo Andrés Felipe Betancurt lo llamó un amigo hace ocho días, hacia la medianoche desde Pasto para decirle que se fuera que ya le había conseguido un trabajo en esa ciudad.
“A los dos días de haberse ido me llamó y me dijo que estaba hospedado en un hotel y que le había salido trabajo en una bodega”, dijo doña Oneida Benavides.
Al parecer, la misma invitación le hicieron a Jhon Alexánder González, pues ese mismo día, los dos muchachos empacaron maletas y salieron hacia el sur del país.
“Mi hijo era un muchacho bueno, que prestó el servicio militar en la Policía y trabajaba en lo que le resultara”, manifestó Rosedel González, anoche antes de partir para Ipiales a reclamar el cuerpo de su hijo.
La Policía, por su parte, inició el denominado Plan Candado, con el fin de cerrar las principales salidas de la ciudad y evitar la fuga de los asesinos.
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